Soy como un perro cazador.
Todo el día olfateando, buscando, fascinado.
Mi objetivo esencial:
Seguir cazando los patrones del éxito integral.
Con «éxito integral», me refiero a 5 dimensiones:
- Mental, psicológico, de pensamiento.
- Emocional, carismático, de relaciones.
- Corporal, estético y de salud.
- Material, dinero y activos valiosos.
- Espiritual, una Misión, más allá de la razón.
Básicamente busco patrones que hayan demostrado – una y otra vez – el éxito a la hora de:
- Sufrir menos.
- Conseguir más.
- Impactar mejor.
En mi caso, llevo años aplicando 3 patrones concretos que me permitieron dejar atrás la lucha interna y empezar a disfrutar, con confianza y efectividad.
Ahí van:
1. Marcos Mentales del Éxito
Clásicos que no fallan – pero nada atractivos para el Absolutista Ansioso y el Info-Yonko – como hacerte responsable, paciencia a largo plazo y saber que la vida no te va a regalar los premios de la transformación (y otros marcos mentales menos conocidos que enseñamos mi hermana y yo en nuestros sistemas).
Cómo enmarcas lo que vives determina cómo lo vives y el valor que sacas de ello.
Mucha gente intenta abordar el camino desde los marcos mentales del fracaso. Por ejemplo, me llegan cada día personas con ansiedad que pretenden confiar desde el miedo. Intentando predecir el futuro, obtener garantías que no existen y que les prometa la salvación.
Para confiar, necesitas cambiar radicalmente de marcos mentales. Punto.
2. Síntesis Elegantes
Debes encontrar los mejores métodos de transformación personal. Y luego adaptarlos tú mismo a tu vida cotidiana y a tus problemas concretos.
Es decir, necesitas ser un perro sabueso en busca de patrones universales de éxito…
… y luego construir tu propia síntesis elegante.
Síntesis porque has seleccionado lo mejor de lo mejor.
Elegante porque la has basado en tu ADN personal. Tu personalidad, gustos, historias y preferencias.
Cuanto mejores los métodos que uses, mejores resultados.
Cuanto mejor los adaptes (tú mismo.. sí, hay que pensar por uno mismo) a tu caso personal, más éxito aún.
3. Práctica Persistente
Para vivir – e integrar – los premios de la transformación, no sólo debes mancharte en el barro de la práctica.
Debes hacerlo cada semana, mes, año, década.
Es importante descansar. Para re-poner combustible.
Pero si no persistes, te quedas a medias. Con cambios superficiales. Como pasa a menudo.
La práctica persistente es el desayuno de los grandes.
Tendrás días bajos. Miedos varios. Etapas raras.
Persiste.
Le pasa a todo el mundo. No eres un bicho raro.
Y si quieres un sistema para potenciar estos 3 patrones, aquí debajo estoy entrenando a diario a Navegantes con ganas de éxito integral, en mi newsletter.
Marcos Mentales, Síntesis Elegantes y Práctica Persistente.
Ahora a por lo difícil, y lo único que vale -> haz algo nuevo.
Cambio y corto.
Íñigo Lacasa