Hay quien es mutante.
La fuerza de voluntad les funciona por sí sola, automática, sin más.
Tienen una especie de inspiración divina.
En cambio, nosotros los mortales, necesitamos otro enfoque para ser productivos.
Necesitamos la «inspiración por perspiración».
Es decir, no esperar a sentir confianza para tomar acción.
No esperar a que te venga la idea para ponerte a crear.
No esperar a que te apetezca entrenar.
Ponerte a sudar (perspirar), primero.
Y luego, vendrá la confianza, la idea y los abdominales.
Por ejemplo, hoy no sabía qué escribirte. De repente me sentía bloqueado. Esperando a tener una idea buena para aportarte valor. Y entonces, ha surgido en mi mente un susurro sabio:
«Ponte a teclear, ya verás…».
Y aquí estoy, revelándote los secretos del universo, fíjate tú.
.
.
En mi época ansiosa, vivía esperando.
Esperando a confiar un poco más.
Esperando a estudiar un poco más.
Esperando a que llegara la inspiración divina.
Alguna vez llegó, pero había un problema.
No era una estrategia sistemática.
Yo quería algo más práctico y consistente.
Entonces acepté la realidad del éxito. La realidad que han aceptado los mortales (no mutantes) más creativos, confiados y productivos del planeta.
Esperar a la divinidad inspiradora, te dejará esperando más y más, frustrado.
Ponte a sudar, y luego llegará la inspiración, casi siempre.
(El éxito suele funcionar *al revés* de lo que *parece*)
Si no eres un mutante privilegiado, aquí debajo puedes entrenar tu sistema cuerpo<>mente conmigo, para potenciar tu calma, claridad y confianza (aunque, ya lo sabes -> primero tendrás que sudar un poco… pero no demasiado, relax).
Íñigo Lacasa