En mi vida pasada, pensaba que la clave para dejar de sufrir era…
… ¡pensar más positivo!
Más pensamiento positivo = Más Éxito.
Tiene sentido, ¿no?
Qué va…
El caso es que yo vivía perdido… psico-ilógicamente metido en un matrix de estados limitantes que parecían impedirme prosperar.
Estados tipo:
Miedo a terminar enloqueciendo de tanto ansiar, encerrado en un psiquiátrico. La locura irreversible era un temor importante (aunque inofensivo, cuando aprendí a ver lo que era realmente…).
Vergüenza por no tener la confianza que veía en otros. Por compararme. Por construir una identidad insegura.
Culpa por estar mal, a pesar de haber recibido todo de la vida.
Frustración y rabia por intentar e intentar… y no conseguir.
Entiéndeme. Pensar en positivo me ayudó mucho. Muchísimo.
Pero…
El pensamiento negativo también esconde una energía potenciadora (si te atreves a *usarla*).
Un día empecé a hartarme.
Y cambié de rumbo, 180.
Ahora, en lugar de «negar lo negativo», lo abracé como *combustible*.
(Ten cuidado con esta técnica, porque igual que te puede impulsar hacia el éxito.. te puede volver un ser infeliz y amargado)
La mayoría de gente exitosa (exitosa en todos los sentidos, a nivel cuerpo, emoción, mente, etc) ha llegado ahí – en gran parte – gracias a los pensamientos<>emociones negativas.
«¡Ya, Íñigo, pero esa gente no es feliz!»
Muchos no lo son. Verdad.
Aunque otros muchos sí.
Para mí, la felicidad – en su cómputo global – incluye placer Y dolor.
Entonces, para potenciar el éxito a largo plazo, me dedico a usar el dolor como fuente de creatividad, coraje y propósito.
La mierda me mueve, básicamente.
Antes, la mierda me hundía.
Hasta que cambié de estrategia.
Ya lo dijo posiblemente el mejor gurú que haya existido, el legendario Don Juan Matus:
«Requiere la misma energía ser miserable que hacerte libre».
Por lo tanto, ¿qué vas a hacer con todos esos pensamientos<>emociones negativas?
¿Usarlos o que te usen?
Si eliges la primera opción, aquí debajo te puedo ayudar a profundizar tus cambios, en mi newsletter diario.
Íñigo Lacasa