El humano es malísimo prediciendo cómo se sentirá cuando suceda X (cree que es bueno en ello, pero la experiencia nos demuestra algo diferente)

Habitualmente uno “llega” al éxito, y resulta que esa paz y satisfacción que había predecido con su bola negra, no está por ningún lado.

Nos llegan a menudo personas exitosas que afirman sentirse «miserables».

La modelo con millones de seguidores que experimenta crisis de ansiedad a diario.

El empresario rico que se encuentra agotado, aburrido y triste (incluso con pensamientos suicidas)

La madre modelo que siente cómo cualquier día va a reventar de tanto exigirse impresionar a otras madres.

Creían que sentirían X cuando consiguieran Y.

Pero se sienten igual que antes (e incluso mucho peor)

La circunstancia externa no les ha dado por dentro lo que ansíaban (pista: porque no puede dártelo).

En cuanto vi esta realidad hace unos años, me puse manos a la obra para asegurarme de que mis objetivos no se convirtieran en una fuente de miseria continuada.

Es importante diseñar y desear objetivos (llegar a tu peso ideal, multiplicar tus ingresos, volverte más influyente con los demás etc) pero antes, asegúrate de algo crucial para tu tranquilidad:

Que el proceso de llegar «ahí» – en sí mismo – te divierta, te satisfaga y te haga sentir vivo.

Porque si te aburre, te insatisface y te hace sentir muerto… cuando llegues al objetivo, puede que des saltos de alegría durante unos días… y luego seguramente te derrumbes psicológicamente, preguntándote ¿cuánto más entonces para sentirme en paz?

Si no te hace ilusión el viaje en sí mismo… ¿para qué perder tu vida en perseguir «destinos» vacíos?

Recuerdo ver el documental de Jay Abraham (uno de mis genios favoritos del marketing) donde cuenta cómo en la época que más éxito estaba teniendo, se sentía totalmente perdido. Entonces contrató a uno de los mejores psicólogos del Estados Unidos durante dos semanas completas. Y su conclusión después de una terapia profunda y acelerada (y docenas de miles de dólares invertidos en su desarrollo personal interno) fue el siguiente:

“La vida es el proceso”.

Lo que está sucediendo ahora mismo.

Lo que vas experimentando, presente a presente.

La conversación con tu colega, levantar la pesa en el gimnasio, escribir tu blog, tu paseo matutino, tus recetas creativas, ver tu serie favorita…

Entonces, cuando te plantees tus objetivos de 2020, puede que quieras preguntarte:

¿Me hace ilusión recorrer este camino… o solo estoy persiguiendo una meta final vacía?

– Íñigo

EXPLORA NUEVOS TÚNELES DE REALIDAD

Ahora puedes entrar gratis en la lista privada de Íñigo Lacasa, donde te enviará cada día un consejo breve y entretenido con el objetivo de ayudarte a…

  • Multiplicar tus resultados en tu desarrollo personal, evitando sobrecarga de información, parálisis por análisis y demás trampas limitantes.
  • Integrar nuevas habilidades cuerpo<>mente<>emoción de formas más rápidas, profundas y estables.
  • Alterar tus pensamientos<>sensaciones de manera efectiva para crecer, expandir y proteger tu éxito integral. 
Escribe aquí debajo tu correo principal y luego pulsa el botón azul que dice “suscribirme”.
    Tu privacidad está 100% a salvo.  Jamás compartiré tus datos con absolutamente nadie. Puedes darte de baja rápidamente pulsando un simple botón dentro de cada email, inmediatamente y para siempre, sin complicaciones.