La mayoría de buscadores se pierde intentando perseguir conceptos abstractos como “la confianza” o escapar de otros como “la tristeza”.
El otro día pregunté:
¿Cuál es tu mayor sueño?
Las respuestas generales fueron:
“confianza” …. “estar tranquilo” … “mejorar”
El problema es que no puedes ir al mercado a comprar “confianza”.
El universo responde a lo específico.
Mejor, pregúntate:
¿Cómo se escucha la confianza?
Ahí estás concretando más, para conectar mejor.
No me refiero tanto a qué dices cuando sientes confianza.
Sino cómo se escucha lo que dices.
La tonalidad.
Pruébalo esta semana. Coge una frase (por ejemplo: “¿Qué tal?”) y practica diferentes tonos de voz.
¿Cómo se escucha “qué tal” con tono “confianza”?
¿Y con “inseguridad”?
¿Y con “curiosidad”?
¿Y con “placer”?
No lo pienses.
Lánzate a jugar con diferentes voces (si tu familia no entiende tus locuras, puedes hacerlo mientras te duchas)
Actúa. Interpreta. Descúbrete haciendo algo diferente.
Pregúntale a un amigo -> “Oye, ¿cómo se escucha la confianza?”
A ver qué – y cómo – te responde.
Ve fijándote también en las personas que encuentras en tu día a día. *Escucha cómo se escucha* cuando están transmitiendo diferentes emociones.
Me pregunto qué comprensiones sacarás sobre cómo despertar y desarrollar tus recursos innatos a través de los sonidos (confiar, curiosear, fascinar, disfrutar, calmar, etc)
Ya me contarás.
– Íñigo