Prepárate:
Se acerca una historia terrorífica sobre psiquiatría.
Te la voy a contar por un objetivo claro:
Para entender cómo TÚ eres la autoridad máxima en tu proceso de cambio personal.
No el psiquiatra.
No el psicólogo.
No el coach.
No el terapeuta holístico cuántico ancestral chamánico de tu barrio.
TÚ eres la autoridad máxima.
(aunque algunos prefieren delegar la autoridad a una figura gurú, para no tener que pensar por sí mismos, pero a esos no puedo ayudarlos)
Allá vamos:
El año es 1895.
Emma Eckstein, de 27 añitos, acude a terapia con Sigmund Freud, neurólogo y fundador del psicoanálisis (también llamado «Sigmund Fraude» por personajes locochones como Richard Bandler).
Emma le comenta a Fraude que tiene dolores estomacales y una ligera depresión.
Entonces (prepárate para alucinar con lo que viene), éste médico la diagnostica con «histeria» debido a…
… ¡una masturbación excesiva!
Sí, en esa época la masturbación se consideraba peligrosa para la salud mental.
(hoy en día, al que diagnostica eso, se le diagnostíca con «Trastorno por Estrechez Psicosomática»)
Entonces, tras ese diagnóstico, el tratamiento de Emma incluyó una cirugía experimental por un colega de Freud.
Fraude y su colega anestesiaron a Emma sólo con una anestesia local y además le metieron varios gramos de cocaína pura en la nariz (en la época era legal, y por cierto, Freud era cocainómano). Después el colega le cauterizó la nariz a Emma. Porque, muy innovador él, tenía la creencia de que los problemas sexuales estaban relacionados con la nariz (hoy se sabe que es mentira).
Decidieron extirparle una parte y Emma terminó con la cara desfigurada y su nariz sangrando a diario.
Sólo es un ejemplo diminuto en el océano oscuro de la época del Psico-Jurásico.
Con todo esto, quiero decir 2 cosas:
1. Hoy en día existen médicos, psicólogos, coaches y terapeutas tremendamente éticos, efectivos y actualizados con la mejor ciencia del momento. Gente en la que puedes confiar.
2. También quedan aún algunos dinosaurios del Psico-Jurásico por ahí rondando… con tratamientos bien bizarros y peligrosos.
Lo fácil para mi sería no compartir estas cosas. Y ahorrarme a varios Trolls en mi bandeja de entrada.
Pero mi hermana y yo no hemos venido a ser tímidos.
Y mucho menos venimos a «aleccionarte».
Porque no nos consideremos «tu autoridad».
Nos considereamos tu co-autoridad.
Es decir:
TÚ eres la máxima autoridad en tu proceso de cambio personal.
Nosotros somos tus co-sherpas en el camino.
Pero el sherpa principal eres tú.
Porque si sólo escalas montañas cómodamente subido en la espalda de un sherpa (subcontratando la autoridad a un experto, todo por no querer hacer el trabajo de entrenar tu mente<>cuerpo) entonces una de 2: podrías tener mucha suerte… o… vivir algo que no es tan raro hoy en día, es decir, terminar dañado por un tratamiento bizarro y acabar sin poder personal).
Recuerda:
Tú eres la autoridad máxima.
El resto somos co-autoridades.
Unas con conocimiento seguro, efectivo y actualizado.
Otras con… teorías jurásicas y movidas raras experimentales.
Hazte responsable.
Infórmate.
Rodéate de verdaderos expertos.
E implementa con coraje Y cabeza.
El resto irá encajando sólo.
Rocío y yo podemos (o no) enseñarte a aprender a cambiar cómo te sientes, cómo piensas y cómo actúas.
Para que despiertes a tu Guía Interno.
Para que no dependas de nadie ni nada para sentir calma, claridad y confianza.
Si estás dipuesto a convertirte en tu propio sherpa, aquí debajo puedes entrenarte conmigo, en mi newsletter.
Íñigo Lacasa